domingo, 7 de diciembre de 2008

Feliz Navidad -2008-

Si podemos una vez al año
entonar cantos de paz
y, apartando prejuicios,
en un mismo pensamiento
razas, colores, ideas,
al universo abrazar...

¿Qué pasa el resto del tiempo?
¿Será ese canto de un día
la brizna de hipocresía
de quien se acerca a la fiesta
tan sólo para cenar?

Festejemos, si de verdad festejamos
[la Navidad]
todos los días y cada día
con la alegría
de respirar a la luz del sol;
de ser brillantes como el farol
que alumbra la noche oscura
con estela que perdura
más allá de su presencia
y, aún de su existencia,
mucho, mucho más allá...

... y serán todos los días
¡un día de Navidad!

José L. Dasilva N.

domingo, 23 de noviembre de 2008

No es que "Estados Unidos" sea una nación grande... es que todas las demás están arrodilladas y miran desde abajo.

José L. Dasilva N.
¿No es absurdo que quienes con su "sabiduría" nos impusieron el problema se reúnan ahora para imponernos la "solución"? ¿Y hay todavía quien crea en ellos? ¿Será que a tanto llega la ignorancia en el mundo?

domingo, 9 de noviembre de 2008

Oda a un profesor de matemática

A Romer Fagúndez
profesor de matemática
le enseñaron a sumar
en un curso de gramática.

Después leyó en el diario
algo de filosofía
sobre un sapo, en una zanja,
que saltaba y no salía

Y creyó Romer Fagúndez
que ya nada más había...
y decidió que, de grande,
matemático sería.

Pero no todo es tan simple
como luce en primer plano
y, lo mismo que su hermano,
no pudo Romer Fagundez
completar sus ambiciones...

Algunas instituciones
exigían demasiado.
Tuvo que conformarse
con llegar a licenciado
mas no en ciencias exactas:
... tan sólo en educación.

¡Educador!
¡Qué palabra tan hermosa!
¡Qué tan sublime concepto!
que unos llevan con honor
y otros pocos, mercenarios,
solo buscan escenarios
donde no se haga evidente
su mediocre formación.

Con tamaña frustración
se acerca todos los días
al templo donde su ego
se eleva como un avión...

(continuará...)

jueves, 9 de octubre de 2008

El tiempo es sabio juez en su ignorancia
ecuánime y seguro en su designio
igual dicta sentencia de exterminio
que exculpa con su voto de confianza

Al tiempo no le importa la distancia
no limita con nada su dominio
igual da si eres hombre o si eres simio
no distingue pobreza de abundancia.

Y no intentes comprarle una sentencia
ni te afanes rogando a su clemencia
piensa, antes de actuar, lo que conviene
que aunque creas disfrutar de su delicia
a la hora del juicio hará justicia
... siempre da la razón a quien la tiene.

(J.L. Dasilva/2005)

Al Gore presenta hoy como novedad -y se lleva el Nóbel- aquello sobre lo cual Castro viene advirtiéndonos desde hace más de 20 años. Al Gore es un yankee -con herencia Británica-, Castro, además de latino, es una piedra en el zapato del "mundo civilizado".
Los grandes estadistas y financistas europeos (y algunos "greengos", también) afirman hoy, ante la crísis, lo que Hugo Chávez viene repitiendo desde que apareció por primera vez en televisión (allá por 1992). Los europeos son blancos mientras que H.C., además de latino, es un mestizo color de esclavo con una horrible berruga en la cara... ¿qué credibilidad podría dársele?
A Chávez y a Castro, nadie les dará la razón aunque la tengan -como de hecho tenían y siguen teniendo-; todos se limitarán a repetir lo que ellos dijeron y la prensa les dará cobertura como si de pensamiento inédito y teorías originales se tratara.
En ciertas revistas de geografía de circulación mundial y altísimo prestigio científico, se presentan fotografías de satélite... Cuando los satélites no eran capaces de distinguir entre desiertos o incendios forestales (no sé si ya pueden hacerlo), las áreas de color ocre que mostraban las fotografías, si estaban sobre el territorio de los Estados Unidos de Norteamérica, Europa y ciertas zonas de Asia, se trataba de desiertos; si estaban sobre algún país latinoamericano o africano, entonces se trababa de incendios forestales producidos por la inconsciencia propia de la gente que vive en paises tercermundistas.
San José, Montes, Dasilva, en más de una ocasión detectaron fallas de programación en software estadístico presentado al mundo como lo mejor en su área; También en equipos de adquisición de datos que se vendían como altamente precisos y poco menos que la perfección (por sus precios debieran estar más allá de la perfección). Cabe acotar que con todas sus deficiencias (no documentadas, acaso incluso conocidas pero ocultadas por sus autores), en algún momento, el uso de tal software y equipos, era una especie de garantía de veracidad sobre las conclusiones -obviamente equivocadas- en determinados estudios científicos. Tales deficiencias sólo se corrigen cuando las hace notar un "Smith", "Jones", "Grace", "Van Der Algo", en fin... mientras tanto, no existen... aunque hayan sido demostradas -sobre todo si fueron demostradas- por inexistentes como San José, Montes, Dasilva o cualquiera cuyo apellido suene a latino. A San José, Montes, Dasilva, nunca le importó demasiado... como latinos y tercermundistas -hábiles para encontrar soluciones a lo que sea que les venga encima y creciéndose ante las dificultades-, desarrollaban su propia manera de hacer bien las cosas sin tener que depender ni de los programas de cálculo preestablecidos ni de la precisión de los equipos.
Al final, más tarde o más temprano, el tiempo siempre da la razón a quien la tiene. Es sólo cuestión de tener la paciencia suficiente y necesaria para sentarte a esperar en la puerta de tu casa... en algún momento verás pasar el ataud de tu enemigo.

José Luis Dasilva

martes, 23 de septiembre de 2008

Una del "corazón"

(porque no siempre es bueno callar)
-
María Patiño opina que el certamen Mis Venezuela es "opio para el pueblo", porque una vez al año reune (al menos este año) a quince mil espectadores en el Poliedro de Caracas. Me pregunto qué definición o calificativo podríamos darle a un programa como "Donde Estás Corazón", show televisivo en el cual ella interpreta -de forma pésima- el papel de periodista, que todos lo viernes idiotiza, por la medida baja, a 20 millones de españoles en la península.
María Patiño llegó a Venezuela, contratada (más que invitada) para ser parte del jurado del Mis Venezuela (¿¿¿???). En Venezuela se encontró con la típica amabilidad del venezolano, que se entrega, a veces hasta ingenuamente, al máximo, creyendo en la buena fe de todo el que llega.
Aquí, en un pais en el que, según sus palabras, "las chicas se inscriben en el Mis Venezuela para poder comer tres veces al día, porque es una de las pocas oportunidades que tienen para conseguir trabajo y para que las operaciones de cirujía estética les salgan gratis"), en ese pais donde la gente "lo pasa tan mal", comió gratis lo que quiso, como quiso y cuanto quiso; la vistieron como nunca pensó verse vestida (y nunca más se verá salvo que repita el atuendo -que dicho sea de paso le regalaron-... y aún así, le faltará el toque del estilista); la adornaron con unas esmeraldas que ni soñó poder ver de cerca ni volverá a ver más que en sueños y recuerdos; le regalaron un excelente trabajo de ortodoncia (ella misma afirma "ahora me verán sonreir más") que en España no hubiera podido hacerse con los ingresos que obtiene ejerciendo de forma tan mediocre su profesión. En fin, que la trataron como una gran señora y se fue, como lo que es, contando lo que la envidia, entre otras cosas, no le permite contar de forma objetiva. La culpa es de quien habiendo tanto personaje de altura dentro del pais se va a buscar tal personajillo en el extranjero. Lo cierto es que estas son el tipo de cosas que, cuando las veo en aquellos que diariamente son la imagen de España -y de los españoles- ante el mundo, me hacen desear haber nacido en otro lugar,y no pasar por la vergüenza de tener que reconocer que también yo soy español.

miércoles, 2 de julio de 2008

Palabras feas...

Siempre he utilizado (y pensado en) las palabras relacionadas con la edad: vejez, viejo, vieja, con el profundo respeto, aprecio y cariño que su significado (más allá del diccionario) encierra: sabiduría, experiencia, ¡vida!, un lugar común al que todos queremos llegar (aúnque no pensemos en ello) y todos llegaremos (si Dios nos lo permite). De pronto me encuentro con que "vejez" se ha convertido en "tercera edad" (no sé por qué de pronto me viene a la mente otro término que no acabo de comprender del todo: "tercer mundo"); y viejo o vieja, se han convertido en "adulto mayor". Alguien, incluso, en estos días, me hizo un llamado de atención por haber yo utilizado la palabra "viejo" para referirme a alguien.
- Esa es una palabra muy fea.
- ¿qué tiene de feo?
- Viejo es el viento y mira como sopla
- ¿Quién ha dicho lo contrario? Y gracias Dios porque, viejo y todo, existe el viento... y sopla.

Y me pregunto: ¿dónde está lo feo de una palabra? ¿En quien la dice? ¿en quien la escucha? ¿en quien la interpreta? ¿en su significado? ¿Es fea una palabra porque apunta hacia algo que no nos agrada? ¿Por qué es más bonito decir: "José es un joven de 25 años" que "Luis es un viejo de 90 años"? Es posible -me dirán- decir la edad evitando el adjetivo pero, ese no es el punto. El punto es y seguirá siendo por qué no objetamos nada a la primera proposición y sí objetamos la segunda. ¿Cuál es el problema entonces? ¿José no espera llegar a tener algún día 90 años? ¿Luis no tiene nada que enseñarle a José después de haber vivido 65 años más?
¿Por qué es necesario maquillar las palabras, a veces, incluso, enmascararlas? ¿De qué color es la gente de color? En mis tiempos de niño, decir "el señor moreno" era exactamente igual que decir "el señor de cabello largo", "el señor que está en la esquina", "el señor bajo el paraguas": una forma de referirnos a alguien cuyo nombre no conocíamos. ¿Qué ha cambiado en 40 años? ¿por qué ahora "moreno", "negro", "viejo", se consideran palabras despectivas? ¿por qué tipo de gentes son así consideradas? Dejo la respuesta a reflexión y criterio de quien lea.