A Carolina Calvo
Quien tenga algo que objetar acerca de lo que yo escribo, sólo piense y recuerde que: Lo que expongo, es mi experiencia y mi pensamiento; no puedo exponer ni su experiencia ni su pensamiento. Si mi experiencia fuese igual que su experiencia y mi pensamiento fuese igual que su pensamiento, entonces usted sería yo... y de ello, a ambos nos libre Dios.
martes, 23 de junio de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
domingo, 7 de diciembre de 2008
Feliz Navidad -2008-
Si podemos una vez al año
entonar cantos de paz
y, apartando prejuicios,
en un mismo pensamiento
razas, colores, ideas,
al universo abrazar...
¿Qué pasa el resto del tiempo?
¿Será ese canto de un día
la brizna de hipocresía
de quien se acerca a la fiesta
tan sólo para cenar?
Festejemos, si de verdad festejamos
[la Navidad]
todos los días y cada día
con la alegría
de respirar a la luz del sol;
de ser brillantes como el farol
que alumbra la noche oscura
con estela que perdura
más allá de su presencia
y, aún de su existencia,
mucho, mucho más allá...
... y serán todos los días
¡un día de Navidad!
José L. Dasilva N.
entonar cantos de paz
y, apartando prejuicios,
en un mismo pensamiento
razas, colores, ideas,
al universo abrazar...
¿Qué pasa el resto del tiempo?
¿Será ese canto de un día
la brizna de hipocresía
de quien se acerca a la fiesta
tan sólo para cenar?
Festejemos, si de verdad festejamos
[la Navidad]
todos los días y cada día
con la alegría
de respirar a la luz del sol;
de ser brillantes como el farol
que alumbra la noche oscura
con estela que perdura
más allá de su presencia
y, aún de su existencia,
mucho, mucho más allá...
... y serán todos los días
¡un día de Navidad!
José L. Dasilva N.
domingo, 23 de noviembre de 2008
domingo, 9 de noviembre de 2008
Oda a un profesor de matemática
A Romer Fagúndez
profesor de matemática
le enseñaron a sumar
en un curso de gramática.
Después leyó en el diario
algo de filosofía
sobre un sapo, en una zanja,
que saltaba y no salía
Y creyó Romer Fagúndez
que ya nada más había...
y decidió que, de grande,
matemático sería.
Pero no todo es tan simple
como luce en primer plano
y, lo mismo que su hermano,
no pudo Romer Fagundez
completar sus ambiciones...
Algunas instituciones
exigían demasiado.
Tuvo que conformarse
con llegar a licenciado
mas no en ciencias exactas:
... tan sólo en educación.
¡Educador!
¡Qué palabra tan hermosa!
¡Qué tan sublime concepto!
que unos llevan con honor
y otros pocos, mercenarios,
solo buscan escenarios
donde no se haga evidente
su mediocre formación.
Con tamaña frustración
se acerca todos los días
al templo donde su ego
se eleva como un avión...
(continuará...)
profesor de matemática
le enseñaron a sumar
en un curso de gramática.
Después leyó en el diario
algo de filosofía
sobre un sapo, en una zanja,
que saltaba y no salía
Y creyó Romer Fagúndez
que ya nada más había...
y decidió que, de grande,
matemático sería.
Pero no todo es tan simple
como luce en primer plano
y, lo mismo que su hermano,
no pudo Romer Fagundez
completar sus ambiciones...
Algunas instituciones
exigían demasiado.
Tuvo que conformarse
con llegar a licenciado
mas no en ciencias exactas:
... tan sólo en educación.
¡Educador!
¡Qué palabra tan hermosa!
¡Qué tan sublime concepto!
que unos llevan con honor
y otros pocos, mercenarios,
solo buscan escenarios
donde no se haga evidente
su mediocre formación.
Con tamaña frustración
se acerca todos los días
al templo donde su ego
se eleva como un avión...
(continuará...)
jueves, 9 de octubre de 2008
El tiempo es sabio juez en su ignorancia
ecuánime y seguro en su designio
igual dicta sentencia de exterminio
que exculpa con su voto de confianza
Al tiempo no le importa la distancia
no limita con nada su dominio
igual da si eres hombre o si eres simio
no distingue pobreza de abundancia.
Y no intentes comprarle una sentencia
ni te afanes rogando a su clemencia
piensa, antes de actuar, lo que conviene
que aunque creas disfrutar de su delicia
a la hora del juicio hará justicia
... siempre da la razón a quien la tiene.
(J.L. Dasilva/2005)
Al Gore presenta hoy como novedad -y se lleva el Nóbel- aquello sobre lo cual Castro viene advirtiéndonos desde hace más de 20 años. Al Gore es un yankee -con herencia Británica-, Castro, además de latino, es una piedra en el zapato del "mundo civilizado".
Los grandes estadistas y financistas europeos (y algunos "greengos", también) afirman hoy, ante la crísis, lo que Hugo Chávez viene repitiendo desde que apareció por primera vez en televisión (allá por 1992). Los europeos son blancos mientras que H.C., además de latino, es un mestizo color de esclavo con una horrible berruga en la cara... ¿qué credibilidad podría dársele?
A Chávez y a Castro, nadie les dará la razón aunque la tengan -como de hecho tenían y siguen teniendo-; todos se limitarán a repetir lo que ellos dijeron y la prensa les dará cobertura como si de pensamiento inédito y teorías originales se tratara.
En ciertas revistas de geografía de circulación mundial y altísimo prestigio científico, se presentan fotografías de satélite... Cuando los satélites no eran capaces de distinguir entre desiertos o incendios forestales (no sé si ya pueden hacerlo), las áreas de color ocre que mostraban las fotografías, si estaban sobre el territorio de los Estados Unidos de Norteamérica, Europa y ciertas zonas de Asia, se trataba de desiertos; si estaban sobre algún país latinoamericano o africano, entonces se trababa de incendios forestales producidos por la inconsciencia propia de la gente que vive en paises tercermundistas.
San José, Montes, Dasilva, en más de una ocasión detectaron fallas de programación en software estadístico presentado al mundo como lo mejor en su área; También en equipos de adquisición de datos que se vendían como altamente precisos y poco menos que la perfección (por sus precios debieran estar más allá de la perfección). Cabe acotar que con todas sus deficiencias (no documentadas, acaso incluso conocidas pero ocultadas por sus autores), en algún momento, el uso de tal software y equipos, era una especie de garantía de veracidad sobre las conclusiones -obviamente equivocadas- en determinados estudios científicos. Tales deficiencias sólo se corrigen cuando las hace notar un "Smith", "Jones", "Grace", "Van Der Algo", en fin... mientras tanto, no existen... aunque hayan sido demostradas -sobre todo si fueron demostradas- por inexistentes como San José, Montes, Dasilva o cualquiera cuyo apellido suene a latino. A San José, Montes, Dasilva, nunca le importó demasiado... como latinos y tercermundistas -hábiles para encontrar soluciones a lo que sea que les venga encima y creciéndose ante las dificultades-, desarrollaban su propia manera de hacer bien las cosas sin tener que depender ni de los programas de cálculo preestablecidos ni de la precisión de los equipos.
Al final, más tarde o más temprano, el tiempo siempre da la razón a quien la tiene. Es sólo cuestión de tener la paciencia suficiente y necesaria para sentarte a esperar en la puerta de tu casa... en algún momento verás pasar el ataud de tu enemigo.
José Luis Dasilva
ecuánime y seguro en su designio
igual dicta sentencia de exterminio
que exculpa con su voto de confianza
Al tiempo no le importa la distancia
no limita con nada su dominio
igual da si eres hombre o si eres simio
no distingue pobreza de abundancia.
Y no intentes comprarle una sentencia
ni te afanes rogando a su clemencia
piensa, antes de actuar, lo que conviene
que aunque creas disfrutar de su delicia
a la hora del juicio hará justicia
... siempre da la razón a quien la tiene.
(J.L. Dasilva/2005)
Al Gore presenta hoy como novedad -y se lleva el Nóbel- aquello sobre lo cual Castro viene advirtiéndonos desde hace más de 20 años. Al Gore es un yankee -con herencia Británica-, Castro, además de latino, es una piedra en el zapato del "mundo civilizado".
Los grandes estadistas y financistas europeos (y algunos "greengos", también) afirman hoy, ante la crísis, lo que Hugo Chávez viene repitiendo desde que apareció por primera vez en televisión (allá por 1992). Los europeos son blancos mientras que H.C., además de latino, es un mestizo color de esclavo con una horrible berruga en la cara... ¿qué credibilidad podría dársele?
A Chávez y a Castro, nadie les dará la razón aunque la tengan -como de hecho tenían y siguen teniendo-; todos se limitarán a repetir lo que ellos dijeron y la prensa les dará cobertura como si de pensamiento inédito y teorías originales se tratara.
En ciertas revistas de geografía de circulación mundial y altísimo prestigio científico, se presentan fotografías de satélite... Cuando los satélites no eran capaces de distinguir entre desiertos o incendios forestales (no sé si ya pueden hacerlo), las áreas de color ocre que mostraban las fotografías, si estaban sobre el territorio de los Estados Unidos de Norteamérica, Europa y ciertas zonas de Asia, se trataba de desiertos; si estaban sobre algún país latinoamericano o africano, entonces se trababa de incendios forestales producidos por la inconsciencia propia de la gente que vive en paises tercermundistas.
San José, Montes, Dasilva, en más de una ocasión detectaron fallas de programación en software estadístico presentado al mundo como lo mejor en su área; También en equipos de adquisición de datos que se vendían como altamente precisos y poco menos que la perfección (por sus precios debieran estar más allá de la perfección). Cabe acotar que con todas sus deficiencias (no documentadas, acaso incluso conocidas pero ocultadas por sus autores), en algún momento, el uso de tal software y equipos, era una especie de garantía de veracidad sobre las conclusiones -obviamente equivocadas- en determinados estudios científicos. Tales deficiencias sólo se corrigen cuando las hace notar un "Smith", "Jones", "Grace", "Van Der Algo", en fin... mientras tanto, no existen... aunque hayan sido demostradas -sobre todo si fueron demostradas- por inexistentes como San José, Montes, Dasilva o cualquiera cuyo apellido suene a latino. A San José, Montes, Dasilva, nunca le importó demasiado... como latinos y tercermundistas -hábiles para encontrar soluciones a lo que sea que les venga encima y creciéndose ante las dificultades-, desarrollaban su propia manera de hacer bien las cosas sin tener que depender ni de los programas de cálculo preestablecidos ni de la precisión de los equipos.
Al final, más tarde o más temprano, el tiempo siempre da la razón a quien la tiene. Es sólo cuestión de tener la paciencia suficiente y necesaria para sentarte a esperar en la puerta de tu casa... en algún momento verás pasar el ataud de tu enemigo.
José Luis Dasilva
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